Gente y Fronteras.
Contra la oscuridad que viene alzada, contra ella misma; yo estoy cayendo; yo la traslado al grandísimo cerro; a la falda inmensa del cerro la llevo, a la cresta de su sombrero la aprieto.
La naturaleza hace al hombre, aunque el hombre desde hace siglos esté luchando contra ella. Las laderas sinuosas guardan gente alegre y dulce; los cerros altos y picudos forjan en su corazón personas tímidas, cerradas y muy generosas; en terrenos áridos nacen desprotegidos, relajados y fiesteros hombres de espíritu libre y despreocupado.
Las montañas erectas y firmes que se levantan desdoblándose en otra tierra, en otra verdad, en otro universo, para engendrar en sus selvas o planicies comunidades de indígenas que las miran con respeto, les rezan y se inclinan ante ellas como si fueran dioses que hay que temer? Tienen oro, tienen diamantes, tienen hierro y tantas riquezas minerales. Tienen tierra negra y rica donde se cultivan conucos que prosperan generosos. Tienen agua brotando de sus entrañas, Tienen árboles frutales, plantas comestibles y hierbas medicinales. Y aún así el hombre nacido de ese corazón sigue rindiéndoles culto y aprovechando todo lo que nace de ellas con gran respeto.
El indio sabe vivir allí porque se abandona a su miedo y vive entre sus muertos. Su sabiduría es su sinrazón y la montaña lo alimenta. Pero el hombre blanco no sabe esta ciencia. Todo lo que no ve lo atemoriza y no le pertenece, todo lo que no toca no puede creerse, todo lo que hace debe quemarse rápido en su día de horas contadas. La naturaleza la lleva como un fardo, olvidada en sus más hondos rincones.

Meneame
del.icio.us
Apreciado carlos, no se que quieres decir con el,
Carlos | 30-09-2007 - 03:55:02 GMT 1 #